miércoles, 14 de mayo de 2014

Estupidez consentida

Eran las doce de la noche cuando en mi bloque escuché dos personas corriemdo por las escaleras y chillando a voces. Una pareja que días antes había terminado su relación y, porlo que parecía, él quería acabar también de algun modo con la felicidad de ella.

Ella le cerró la puerta ante sus ojos y él, enfurismado, se quedó fuera del piso de ella y también de la vida que hasta ese entonces habían compartido. Ambos siguieron con esa 'conversación pendiente' a través de la puerta. Ella ni siquiera estando dentro de su hogar y, ppor lo tanto siendo ya libre, no pudo dejar de sentir dependencia hacia los insultos y los golpetones que resonaban en las paredes de todos los pisos del bloque. Palabras que probablemente todos los vecinos pudimos 'sufrir' tanto como ella mientras resonaban en nuestras mentes.

Llegada la policía ella decidió mentir sobre lo ocurrido cubriendo la espalda a aquel hombre que, según afirmó con total tranquilidad, lo que deseaba era romperle la cara a ella. Querer a alguien así es dejarte de querer a ti mismo y eso, a mi parecer, ni es sano ni es amor. Es decepcionante ver que en la actualidad aún hay personas que siguen gritando y golpeando a otros seres. Más triste aún es ver que las seguirán habiendo siempre y cuando alguien les cubra la espalda.

Yo sólo permito que me chillen palabras bonitas. Ojalá llegue pronto el día en qur todas las personas piensen también así.

4 comentarios:

  1. Los matices de una situación son demasiados. No sé qué habrá pasado en este caso, pero en las parejas siempre se cumple la máxima de aquellos a los que más queremos es aquellos a los que precisamente decimos más burradas y después aquellos a los que pedimos más perdón.

    Perspectiva hay una, pero matices hay millones.

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  2. "Aquellos a los que más queremos es aquellos a los que precisamente decimos más burradas"...

    En este texto hablaba de algo más que decir burradas. Ponerle la mano encima a alguien no está permitido (bajo ningún contexto). Espero que también pienses lo mismo porque tu opinión parece lo contrario..

    Gracias por comentar, un saludo.

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    1. Si es eso entonces me callo. Una cosa son las palabras, y otra muy diferente es poner la mano encima. Para mí eso son dos terrenos distintos, y si es eso entonces sí te doy la razón.

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  3. Guapaaaaaaaa y con un chillido extragrande!!! Tienes toda la razón

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