domingo, 10 de noviembre de 2013

Las grandes marcas


Las grandes marcas nos han comprado. 

Se han engrandecido gracias a nuestro empequeñecimiento frente a ellas. Nos tienen. Hemos adoptado las marcas en nuestras familias y en nuestras rutinas y, con el paso del tiempo, les renovamos sin cesar “el contrato de permanencia”. Eso sin cuestionarnos su rendimiento ni su afán de superación ante nosotros y ante el mercado.

Nosotros, que somos tan modernos y ecológicos, no nos hacemos preguntas sobre los procesos de producción de las grandes marcas. Nosotros, que estamos en un país con una gran crisis, no nos preguntamos si la empresa dónde compramos es de producción estranjera y si ésta contribuye al cierre de muchas empresas de nuestro territorio. 

Nosotros, que somos de aquí y queremos ser de allá, si es necesario perdemos los valores sólo con la finalidad de sentirnos un poco más cosmopolitas. Comemos sushi, compramos muebles alemanes y modernistas, nos vestimos como los estadounidenses, cambiamos las tradiciones por otras más “cool”. Nosotros, que cuando vemos publicidad no sabemos que ya nos dan por vendidos.

Hemos llegado al punto de no saber ni nos hemos vendido nosotros ante las marcas o si nos compran ellas a través de su efectiva publicidad y sus promociones. Ha habido un cambio en la concepción de la posesión de las marcas. Quizá antes teníamos a las marcas pero ahora, las marcas, nos tienen a nosotros. 

A pesar de eso, y de ser consciente de la cuestión a la que me refiero, es cierto que escribo este post desde un MAC, tomándome una Coca-Cola y disfrutando del sabor de todo lo que no es de aquí. Sintiendo a mi alrededor todas las multinacionales y las grandes marcas que forman parte de mi rutina. 

Queriéndolas (sin ni siquiera) queriendo.

2 comentarios:

  1. Eso está clarísimo las marcas son las que dominan al mundo y no el mundo a las marcas. Todo es una gran red de poder e intereses y las personas somos parte integra de ese sistema y a la vez el combustible del que se alimentan. Conspiracones como las de la serie de "ficción" Prision Break, o libros como "El club Bildelberg" de Daniel Stulin, no son ajenos a la realidad como pueda parecer en un principio. Sabe dios los teje-manejes que se cocerán en las altas esferas, estoy seguro de que no estamos enterados ni de la mitad. Un saludo de tu seguidor Liapellas.

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  2. Estoy de acuerdo las marcas son las que dominan al mundo. Desafortunadamente vivimos en una sociedad donde te clasifican de acuerdo como te vistes, la bolsa que tienes, el automovil que manejas y el vecindario donde vives... En los Estados Unidos aun mas, pero lo mas triste es que la mayoria somos victimas de esta adiccion.

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