miércoles, 23 de octubre de 2013

Zapatos viejos

Hoy he tirado mis tacones favoritos. 

Cada vez que me deshago de unos zapatos me gusta analizar el momento en el que me encuentro y me desencuentro. Por suerte tengo una memoria fotográfica excelente y siempre recuerdo el instante concreto en el que adquiero las cosas. Es por eso que me gusta jugar a recordarme en aquél entonces para saber qué es aquello que sentía en ese preciso instante de tiempo. En ese instante pasado que ya me es poco presente.

Compré esos zapatos en el barrio donde residía en Málaga, en la Unión. Eran más o menos las cinco de la tarde, venía de tomarme un café en el centro. Aún no hacía frío. Recuerdo incluso como vestía ese día. Ese viernes me esperaba una fiesta importante y quería que mis pies reflejaran como me sentía ese mes de octubre. Que mostraran al mundo lo nueva que me sentía no sólo por dentro, sino al mismo tiempo también por fuera. Pisé firme y fuerte durante unos 10 meses con aquellos zapatos que, festejando el territorio andaluz, quedaron rotos y cansados, inservibles. Eso sí, no pude desprenderme de ellos y me los llevé a Tarragona, donde jamás me los volví a poner a pesar de no querer tirarlos. Para poder verlos a menudo y no olvidarme de esa chica que aprendió a VIVIR.

Hoy, al darme cuenta que esos zapatos ya no eran para mí, se removió algo en mi interior. Un poco de nostalgia. O quizás un mucho. Porque más que de los destinos, me acuerdo de todos las calles que recorrí con ellos. De las noches de fiestas, sonrisas y secretos. De las noches que terminaba sintiéndolo todo, menos mis pies. Y no por el cansancio, sino porque aprendí a volar. 

Porque desprenderse de unos zapatos es símbolo de empezar con otros. 
Con otro andar. 
En otras calles.
Con otro yo.

2 comentarios:

  1. "Con otro yo", genial post Marta :) Buena reflexión, a mí me pasa lo mismo pero con camisetas o prendas a las que he tenido mucho cariño.

    Me pasaré más a menudo por aquí guapa :)

    Mi blog: http://regalosmanualesdeamor.blogspot.com.es/
    (aunque estoy arreglando algunas cosillas ahora)

    Un besazooo!

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    1. A veces tiramos cosas para sentirnos más ligeros para tirar adelante. No es malo, es una buena opción. Aunque eso no quita que nos sintamos diferentes. Un beso guapa!

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